Browsing Tag

246km

Relatos, Running, Spartathlon, Ultrarunning

ESPAÑOLES EN EL SPARTATHLON

11 septiembre, 2021

El Spartathlon es, sin dudas, una de las carreras de ultrafondo más duras del mundo. Tan difícil es completarla que sólo un tercio de los corredores logra llegar a la meta. Los 246 kilómetros partiendo desde la ciudad de Atenas y llegando a la legendaria Esparta atraviesan, carreteras llenas de coches y camiones,  senderos de barro, caminos rocosos, una gran subida al monte Partenio en plena noche con temperaturas mínimas y grandes desniveles. Todo esto con 75 check points a lo largo de toda la carrera. La presión y el esfuerzo por alcanzar los principales CP a tiempo hace que la carrera sea aún más difícil. El spartathlon es una carrera mítica, está plagada de grandes historias y atletas fantásticos, pero en esta ocasión sólo nos enfocaremos en los atletas españoles y su desempeño a través de la historia de esta, la mejor carrera de ultrafondo del mundo. 

 

Por: Pablo Casal

 

En el año 1985, en la tercera edición del Spartathlon, José Martínez besó los pies de Leónidas y se convirtió, de esa manera, en el primer español en completar esta mítica carrera. Llegó a Esparta con poco más de veinte minutos sobre el final y fue el último atleta en un año donde solamente 29 atletas lograron completar los 246km. Algo que, sin dudas, convierte el logro de José Martínez en una verdadera hazaña!

Tuvimos que esperar doce años para volver a ver un español junto a Leónidas y ese fue José Miguel Arrambide quien lo logró en el año 1997.

En el año 2001 Miguel Martínez Basurco, se convirtió en el tercer español en completar los 246km del Spartathlon.

El gran ultrafondista Ramón Álvarez Sainz y José Alves Costas, en la 9º y la 16º posición, respectivamente, completaron esta mítica carrera en el año 2003.

Otro gran ultrafondista español es, sin dudas, Eusebio Bochons quien tiene el privilegio de ser el más rápido, de este país, en el Spartathlon. Su tiempo fue de 27:40:14hs, en el año 2007 y como si esto fuera poco lo hizo quedando 6º de la clasificación general. Sólo detrás de grandes del ultrafondo mundial como Scott Jurek, Valmir Nunes y Lukas Jens entre otros! (También ha logrado terminar la carrera en otras cuatro ediciones, 2009, 2011, 2015 y 2019) completando un total de 5 finishers.

59685_107180676115281_311538737_n

Eusebio Bochons, emoción pura. Año 2007.

Pasaron siete años y el Spartathlon volvió a ver a una pareja de españoles convertirse en finishers. En el año 2010 Ángel Marcos De La Mata García y Joan Compte Urgell lograron besar los pies de Leónidas.

matacomptegallen2011

Ángel Marcos De La Mata García y Joan Compte Urgell, junto a Eddie Gallen e Ivan Cudin. Año 2010

Al año siguiente, 2011, comenzó la racha de 4 finishers consecutivos (2011,2012, 2013 y 2014) de Juan Carlos Pradas, atleta con gran curriculum de carreras y resultados. También en ese año 2011 otros tres españoles consiguieron completar la carrera, Josep Antoni Gardenes Cliville (llegó a la estatua de Leónidas a tan sólo siete minutos del corte final de la carrera), Luis De Santiago Iglesias y el mencionado anteriormente, Eusebio Bochons.

308958_2487869839746_1465273295_n

Juan Carlos Pradas, al terminar su primer Spartathlon. Año 2011.

En el año 2012 sólo Juan Carlos Pradas logró completar los 246km, pero al año siguiente (2013) otro español pudo terminar la prueba junto a Juan Carlos, el atleta Luis Alberto Núñez Rodríguez.

luis-alberto-nunez-rodriquez-spain_2013

Luis Alberto Núñez Rodríguez. Año 2013.

El año 2014 quedará marcado como el año de los récords! Primero por ser el año con mas finishers españoles en la historia de la carrera, seis atletas lograron besar los pies de Leónidas y segundo por ser el año en que por primera vez en la historia del Spartathlon una mujer española consigue completar esos míticos 246km! No podía ser otra que la gran Eva Esnaola Agesta, quien completó la distancia en 30:52:41hs entrando en el TOP 35 de la carrera y siendo la tercera fémina. Los otros cinco atletas que terminaron la carrera fueron: Luis Alberto Nuñez Rodriguez por segunda vez consecutiva; Juan Carlos Pradas por cuarta vez consecutiva; Eduardo Cebrian Martinez de Lagos; Emilio José Martínez Quijada y Xavier Alonso Nava.

10678686_839367986103347_862966803687881687_n

Eva Esnaola junto al gran Joao Oliveira, compartiendo juntos esos últimos kilómetros. Año 2014.

cebrian_2014

Eduardo Cebrian Martinez de Lagos en un avituallamiento en la noche griega. Año 2014.

martinez_quijada_2014

Emilio José Martínez Quijada, entrando en el puesto de control Nº32. Año 2014.

En el año 2015, Eusebio Bochons volvió a reencontrarse con Leónidas después de cuatro años y lo hizo junto a otro español que debutaba en la competencia, Francesc Teres Costa. El atleta Xavier Alonso Nava sumo su segundo finisher consecutivo y Oscar Pasarin Gayoso también logró llegar hasta Leónidas, estos dos últimos fueron los españoles numero 17 y 18 en terminar un Spartathlon en toda su historia.

bochons_teres_2015

Eusebio Bochons y Francesc Teres Costa, llegando abrazados a los pies de Leonidas. Año 2015.

12115781_972202076151529_4147636032226909330_n

Oscar Pasarin Gayoso. Año 2015.

En 2016, cuatro españoles lograron besar los pies de Leonidas. Jorge Juan Mendoza Pons fue el primer español en llegar a Esparta consiguiendo su primer finisher en esta carrera. El gran Juan Carlos Pradas volvió a reencontrarse con Leónidas y se convirtió de esta manera en el español con más finishers en la historia del spartathlon, cuatro de forma consecutiva (2011/2012/2013/2014) más 2016. Nuestras felicitaciones a este gran atleta! También completaron los 246km por primera vez, Fernando Ibarra y David Ferrandez Canyadell.

mendoza-pons-jorge-juan_16

Jorge Juan Mendoza Pons, con la mirada puesta en Leonidas. Año 2016.

pradas_16

Juan Carlos Pradas, recibiendo y devolviendo el cariño de los niños que esperan, al costado del camino, para conseguir un autógrafo de los atletas. Año 2016. 

ferrandez-canyadell-david_espanol_2016

David Ferrandez Canyadell, último español en besar los pies de Leonidas. Año 2016.

La edición 2017 del Spartathlon concluyó con cinco atletas españoles llegando a los pies de Leonidas.

El atleta David Ferrandez Canyadell fue el primero en terminar la carrera en lo que fue su segundo finisher consecutivo. Mia Carol Bruguera tuvo su revancha y pudo este año completar la carrera por primera vez. Junto a él llegó Antoni Badia Muniente quien también consiguió su primer finisher. Tan solo unos minutos más tarde, Jorge Sabugo Sousa tocaba los pies de Leónidas y al igual que los dos anteriores, conseguía su primer finisher en esta mítica carrera.  Por último y más importante, el quinto español en meta fue el gran Juan Carlos Pradas, atleta afincado en Francia desde hace años, quien sigue sumando finishers y este 2017 visitó a Leónidas por sexta vez. Con cuatro  finishers consecutivos de 2011/2012/2013/2014 y un doble finisher en 2016/2017, este atleta es el español con más finishers en la historia del Spartathlon.

Mia Carol Bruguera y Antoni Badia Muniente. Año 2017.

Juan Carlos Pradas, en su sexto Spartathlon completado. Año 2017.

Jorge Sabugo Sousa, de rodillas a los pies de Leónidas. Año 2017.

 

La edición numero treinta y seis del mítico Spartathlon ha pasado en este 2018 y fue una de las peores ediciones de la historia, sino la peor. Lluvias durante, prácticamente, toda la carrera, tormentas terribles y vientos huracanados. Una estampa apocalíptica que solamente un español logro vencer. Diego Rojo Garrido fue el único español que pudo, a pesar de todo, llegar hasta los pies de Leonidas, completando así una gesta digna de los héroes de la Grecia antigua.

Diego Rojo Garrido, único español finisher en 2018.

 El 2019 nos dejó a un puñado de valientes atletas españoles que, a pesar de la dureza del extremo calor, lograron completar los 246km. 

Cinco atletas lograron se finishers del Spartathlon. Cuatro debutantes y un veterano fueron quienes besaron los pies de Leónidas este año. Los que lo hicieron por primera vez fueron: Constantino Moledo, Ángel Mateos, José Luis Básalo y Tolo Fiol. Y por supuesto que el veterano no es otro que el gran Eusebio Bochons, quien terminó la carrera por quinta vez.

El malagueño Ángel Mateos. Año 2019.

José Luis Básalo, viendo por primera vez a Leonidas. Año 2019. 

El gran Eusebio Bochons, junto a Leonidas, doce años después de su primer encuentro.

La edición numero treinta y ocho de mítico Spartathlon griego, después de un 2020 sin carrera, trajo bajo el brazo un año de récords para los atletas españoles. 

Por primera vez en la historia del Spartathlon se colocan dos finishers en el TOP10 y estos atletas son, además, grandes estandartes del ultrafondo de pista&carretera español.

Ivan Penalba, sigue sorprendiéndonos gratamente cada vez que lo vemos correr y está vez logra un excelente cuarto puesto en su debut en el Spartathlon. Nico de las Heras ha demostrado que aquella lesión del pasado mundial de 24hs es historia antigua y se mete dentro del TOP10 con un octavo puesto que sabe a gloria.

Ivan Penalba a los pies de Leonidas. Año 2021.

Nico de las Heras, emoción pura. Año 2021.

Por su parte Fernando Soriano ha hecho una carrera demostrando toda su experiencia y se llevó su primer finisher en el Spartathlon.

Fernando Soriano, sumando otro éxito más a su palmarés. Año 2021.

 

.

.

Esperemos que en la próxima edición, más españoles puedan llegar a Esparta y completar el mítico Spartathlon!

 

FINISHERS

  • Martínez, José – 1985
  • Arrambide, José Miguel – 1997
  • Martínez Basurco, Miguel – 2001
  • Alves Costas, José – 2003
  • Álvarez Sainz, Ramón – 2003
  • Bochons, Eusebio – 2007/2009/2011/2015 y 2019
  • De La Mata García, Ángel Marcos – 2010
  • Compte Urgell, Joan – 2010
  • Gardenes Cliville, Josep Antoni – 2011
  • De Santiago Iglesias, Luis – 2011
  • Pradas, Juan Carlos – 2011/2012/2013/2014 y 2016/2017
  • Núñez Rodríguez, Luis Alberto – 2013 y 2014
  • Cebrian Martinez de Lagos, Eduardo – 2014
  • Martínez Quijada, Emilio José – 2014
  • Alonso Nava, Xabier – 2014 y 2015
  • Esnaola Agesta, Eva María – 2014
  • Teres Costa, Francesco – 2015
  • Pasarin Gayoso, Oscar – 2015
  • Mendoza Pons, Jorge Juan – 2016
  • Ibarra, Fernando – 2016
  • Ferrandez Canyadell, David – 2016 y 2017
  • Carol Bruguera, Mia – 2017
  • Badia Muniente, Antoni – 2017
  • Sabugo Sousa, Jorge – 2017
  • Rojo Garrido, Diego – 2018
  • Moledo, Constantino – 2019
  • Mateos, Ángel – 2019
  • Basalo, José Luis – 2019
  • Fiol, Tolo – 2019
  • Ivan Penalba – 2021
  • Nicolas de las Heras – 2021
  • Fernando Soriano – 2021

.

.

*Como pequeña aclaración: Durante mucho tiempo (y hasta el día de hoy en muchos casos), el sistema de control de estadísticas y resultados de la página oficial del Spartathlon, presenta problemas a la hora de identificar a los atletas según su nacionalidad o su país de residencia y viceversa. Por eso optamos por utilizar la página de estadísticas abajo mencionada. Dicho esto, ante cualquier error u atleta español que no esté en nuestra lista, con sólo mencionarlo en algún comentario, será agregado a la misma a la brevedad.

 

Fuente de las estadísticas: http://statistik.d-u-v.org/index.php

.

.

Si te ha gustado este artículo y quieres apoyarnos para seguir creando contenido, pincha en el siguiente link y ayúdanos a mantener esta web funcionando.

https://www.patreon.com/espiritulibre

Crónicas, Relatos, Running, Spartathlon, Ultrarunning

MI HISTORIA EN EL SPARTATHLON – FABIAN ALBERTO DUARTE

24 septiembre, 2017
Fabian Alberto Duarte, es un conocido ultrafondista argentino con un gran curriculum de carreras y resultados. El «yaca» como lo llaman sus amigos, es también el precursor de impulsar y organizar carreras de ultrafondo en Formosa, su provincia natal en el norte de Argentina. Desde espiritulibre sabemos, de primera mano, que Fabian es una gran persona y con un gran corazón; por eso nos alegramos enormemente de que se haya decidido a compartir su historia con nosotros y con todos ustedes. 
Esta es su historia: 

 

 

 

Por: Fabian Alberto Duarte

 

De  Formosa a los Pies de Leonidas.

 

A partir de mi primer Spartathlon, septiembre es el mes que más me motiva  a seguir corriendo y soñando .

 

Tuve la suerte o mala suerte, tal vez, de estar de los dos lados de esta carrera, del lado de la derrota y del lado de la gloria. Pero mi vida siempre fue así, ya que hubo acontecimientos que de una u otra manera me marcaron. Algunos mas fuerte y más duros, que parecieron verdaderas derrotas y otros, muchos, especiales que fueron verdaderos momentos de gloria.

 

Spartathlon 2012

 

En Septiembre de 2012  fui por primera vez al Spartathlon, comencé a entrenar el 1 de enero de ese año con la ayuda de un veterano del ultramaratón en Argentina, Gerardo Re, quien ya había conseguido completar el Spartathlon en dos oportunidades. Gerardo desde el principio me tuvo paciencia, no era fácil entrenar aquí en Formosa estando completamente solo, ya que prácticamente nadie sabía que eran las carreras de ultramaraton y menos aún de algo tan loco como una carrera de 246km en Grecia.

Que puedo decir, que comencé a entrenar estando solo, pero la verdad con mucha imaginación e ilusión, cosas que con el paso de los días y entrenamientos ya se iban transformando en un gran sueño! Siempre fui soñador rescato eso de mí y eso es, justamente, lo que me daba la fuerza para levantarme todos los días para entrenar. Pasaban las semanas y los kilómetros se iban acumulando, recuerdo que en algunas semanas llegué a los 200km.

El tiempo pasó, los días, los meses y llegó el momento de volar a Grecia, con los entrenamientos y el trabajo hecho. Una vez bajado del avión, todo era como estar en las nubes. En ese momento recordé una frase que me había dicho Mercedes Acuña, hacia algunos años atrás, cuando le comente mi idea de ir al Spartathlon, ella me dijo: «Fabian imagínate, de Formosa al Partenon!». Pasaron los años y esa frase se hizo realidad. Gracias a dios, desde el primer momento en que decidí comenzar a entrenar para esta mítica carrera, lo único que recibí fueron palabras de aliento.

Pero lamentablemente, la nube en la que estaba subido desde que bajé del avión, estaba a punto de evaporarse y la caída iba a ser muy dura.

Al llegar al hotel en Glyfada en Atenas, me avisan de que tengo un hematoma en la parte posterior de la pierna izquierda. Cuando me mire la pierna casi me desmayo, no lo podía creer, después de tantos meses entrenando, tanto sacrificio y tanta expectativa, me pasaba esto. El dolor no era solamente mío, sino pensar en mi familia, mis amigos,  en todos los que me habían apoyado durante todo este proceso. Mi cabeza iba a mil por hora hasta que logré ver a uno de los doctores de la carrera, no tenía ni idea de lo que había pasado con mi pierna. El diagnóstico fue, examinado muy por encima, una pequeña trombosis. Lo único que hacía era pasarme horas en el mar para que se me bajara la inflamación.

Llegó el famoso último viernes de septiembre y sabía que tenía lesionada la pierna pero no el corazón. Esa mañana del viernes a las cinco de la madrugada me encontró despierto y cambiándome para esperar el autobús que nos llevaría hasta la Acrópolis. En mi cabeza no cabía la idea de quedarme en el hotel solo mientras todos se iban a cumplir sus sueños. No me arrepiento de la decisión, estaba lesionado y lo sabia, pero estar en la largada del mítico Spartathlon es algo único y no me lo iba a perder. La carrera largó y yo lesionado, también salí a correr, en un pequeño rincón de mi cabeza pensaba en que tal vez, por algún milagro podría terminarla.

El milagro no sucedió y en el kilómetro setenta, con una sola pierna mi sueño se terminó. Se terminaba mi primer Spartathlon y lo único en lo que podía pensar era: «Por favor, que no haya nadie en casa cuando llegué», la frustración y decepción eran tan grandes que no quería que nadie me viera al volver. Por suerte, eso sí me salió bien, volví a Formosa, entre en mi casa y no había nadie. Dejé las valijas en el suelo, me senté en la cama y me puse a llorar.

Spartathlon 2013

Las heridas del año pasado iban cicatrizando y por el mes de Enero, el «titán» Martín Córdoba me animaba a que envíe nuevamente la inscripción para el Spartathlon. Todavía me servía la marca de los 330.400km que había realizado en las 48hs de Buenos Aires del 2011. Y así fue que a principios del 2013 comenzaba nuevamente a entrenar, con la misma o más ilusión que en 2012, pensando otra vez en esos entrenamientos semanales de 150km/200km. Siempre con el titán Martín Córdoba apoyándome y dándome fuerzas para que fuera y lo intentara de nuevo. Hasta Tucumán me fui a verlo y así poder entrenar juntos, también pasé algún tiempo entrenando por las cuestas de Apóstoles, en Misiones. No quería  dejar nada al azar, ya conocía lo dura que era la carrera y sus interminables subidas y bajadas.

Pasaron, una vez más, los meses y los entrenamientos, otra vez a volar a Grecia, otra vez en las nubes, hasta llegar a ese famoso último viernes de septiembre!

Este, sin dudas, era un año diferente, nunca hubo tantos argentinos en toda la historia de la carrera en la linea de partida, estaban: German Cordisco, Ricardo Rojas, Dario Arauz, Hector Bengolea, Nicolas Kierdelewicz, Gerardo Re, Martín Córdoba y yo. Puedo decir con orgullo que formé parte de la primera Legión Argentina en el Spartathlon!

La Legión 2013, más Franky Val de México. 
Con Gerardo Re, antes de la largada.
.
.

La carrera comenzó y si bien al principio íbamos todos juntos, yo ya me había acomodado a la par de Martín, con quien habíamos compartido un maratón y varios entrenamientos; sabía que era buena compañía. Así fuimos hasta Kineta, en el kilómetro cincuenta y cinco, a partir de allí, Martín se fue un poco más adelante y yo seguí a mi ritmo detrás de él hasta Theodori, en el kilómetro sesenta y cinco. A partir de ahí comencé a correr mi propia carrera, de un checkpoint a otro, ya que Martín se había adelantado mucho y yo había quedado completamente solo. Trate de controlar mi objetivo principal y no salirme de él, simplemente intentaba llegar al próximo CP. Descontando algunos minutos entre cada corte.

Los primeros kilómetros junto a Martín y Leo. 
 Así llegué a Corinto, en el kilómetro ochenta, con cuarenta minutos a mi favor, aunque no era lo pensado por que la idea era llegar ahí con una hora de sobra, pero me fue imposible conseguir esa diferencia. En ese CP ya estaba Ignacio Galan, un amigo español de Nicolas que me hacía de soporte y traductor, el me aconsejo que me hiciera unos masajes. Después me comí un plato de pasta y a salir a la ruta nuevamente en busca del próximo CP. Así pasaron los kilómetros y los checkpoints, uno detrás del otro hasta llegar a Soulinari, en el kilómetro ciento diez, donde empiezo a darme cuenta de que estoy pasando mucho frío y justo ahí recuerdo que mi rompe viento está en el CP de Nemea, cinco kilómetros más adelante y no tenia nada con que abrigarme. Por suerte allí en Soulinari estaba Patricia Scalise y Marta, la esposa de Martín. Al verlas les digo que venía pasando mucho frío y que no tenía mi rompe viento. Ahí mismo Marta se quitó su abrigo y me lo dio, mientras yo comía y bebía algo en el avituallamiento. Patricia fue hasta su auto, trajo su maleta y busco entre su ropa una camiseta térmica de mangas largas y me la dio; puedo asegurar que encontrarlas allí y recibir su ayuda en ese momento me salvo la vida.
.
Con Patricia Scalise, asistencia de lujo. 
.
.
Seguí mi camino, ya más abrigado y pase por la ciudad de Nemea, en el kilómetro ciento cinco. A los pocos kilómetros de Nemea se encontraba la ciudad de Lirkia, donde me vuelvo a encontrar con Martín, que se sentía un poco descompuesto. Decidí parar un momento a hablar con él y hacerle compañía hasta que se recuperara pero me dijo: «Anda Yaca, que yo ya sigo en un rato».

Ya en la base del Monte Partenio me encuentro con el gran Leo Bugge, tomamos un poco de caldo y me dice: «Vamos que esto es una gran aventura!» Y acto seguido comenzamos a subir. Mientras subíamos pensaba: «Por dios, la cima no llega más!», en ese momento mi cintura me dolía muchísimo, sentía que me dormía del cansancio mientras caminaba y la cima no llegaba más. Pero finalmente y casi de repente me encuentro con un checkpoint, me sientan, me abrigan con una manta y me dan algo de tomar, al día de hoy no recuerdo si era sopa o café, pero algo tomé, de eso estoy seguro, creo.

En ese CP y a esa altura de la carrera el frío era mucho, comencé a descender solo y un poco más aliviado por dejar el monte detrás, pero el alivio desapareció cuando comencé a escuchar unos rugidos de leones en medio de la noche; claramente estaba alucinando. Los rugidos parecían tan reales y los sentía tan cerca mío que no quería dejar de correr, que desesperación estar corriendo en el medio de la nada con esos rugidos retumbando entre las montañas. Al día de hoy, cada vez que recuerdo esas alucinaciones, para mí tan reales, se me caen lágrimas. Que chiquito me sentía entre semejantes montañas y rodeado de leones.

Por suerte llegué a Nestani, en el kilómetro ciento sesenta y ocho, con el amanecer de un nuevo día y siguiendo mi plan de ir de CP a CP hasta Esparta. Nuevamente lo alcanzo a Martín, que me había pasado anteriormente  y comenzamos  a correr juntos, alentándonos y ayudándonos. Llegamos juntos a Tegea, en el kilómetro ciento noventa y cinco, donde vemos a Gerardo (se había retirado de la carrera por problema estomacales), también estaban Katy y Marta. Nos dieron alimentos y bebidas ya que era una subestación y podían asistirnos, verlos a todos fue, sin dudas, un alivio, también era señal de que estábamos cada vez más cerca de llegar. Pero para Martín, más que un alivio fue un disparo de adrenalina ya que después de ver a su mujer Marta, salió como un misil, verlo fue algo increíble que nunca podré explicar. Otra vez me dejó atrás y yo ya estaba dispuesto a seguirlo cuando Gerardo, siempre astuto e inteligente, me dice: «Yaca, te toca una subida muy larga, encara tranquilo que arriba te espero con un sándwich de jamón crudo» Así que pensando en su promesa le hice caso, llegue al final de la subida y don Gerardo Re, ni en figurita estaba, me había dejado plantado! Todavía no sé si fue una estrategia o si se olvidó de su promesa. La cuestión es que me hizo correr esa subida por un sándwich y al final me dejó sin nada. Igualmente debo decir que ya al llegar al kilómetro doscientos dieciocho, si estaba Gerardo y esperándome con un helado! (Pocos son los que conocen las necesidades de un corredor en condiciones extremas y él como siempre, ocupándose de los amigos y ayudándonos para que lográramos lo que él ya había logrado…y dos veces!).

En ese momento Gerardo me dice cuántos kilómetros me quedaban para Esparta y a cuanto debía correr el kilómetro para entrar en tiempo, cosa que me dio un poco de tranquilidad, ya que en números y teoría sabía que llegaría. Aunque también sabía que no estaba todo dicho hasta que entrara a la ciudad de Esparta, pero una vez que pisé sus calles y vi la gente que salia a saludar, los plausos a cada corredor, los gritos, las motos y autos que saludaban con sus bocinas, sabia que llegaría. Cuanta emoción, todo ese ambiente ya comenzaba a invadir mi humanidad, pero yo sentía que todavía  me faltaba algo, me faltaba llegar a la avenida principal. Unos chicos en bicicleta me empezaron a seguir y yo lo único que les preguntaba, sin parar, era: «Por donde está la avenida, por donde está la avenida?!» casi entrando en desesperación.

Buscaba y buscaba esa famosa avenida llena de banderas de todos los países presentes y de repente allí estaba, la veía frente a mis ojos. A poco menos de doscientos metros alguien me da una bandera de Argentina, iba con la mirada perdida aunque entre la gente me pareció ver a Natalia Delfor, a Hector y a German. Pero cuando vi la imponente estatua de Leónidas, todo lo demás desapareció, mis ojos ya solo veían esas sandalias. Y así, entre gritos de «Vamos Fabi lo lograste!» llegué y toqué los pies de Leónidas; se me vienen mil cosas a la cabeza, tantas emociones, el haber logrado algo que tanto quería, el recordar a mi madre que en vida se alegraba de que corriera, pero a la vez se enojaba porque nunca me podía alcanzar para pegarme, vivía portándome mal. Recordar a mi padre, que sufría porque sabía que iba a correr tantos kilómetros. Y sobre todo, el recordar a mi familia, que estaba tan lejos mientras yo recibía la corona por haber logrado terminar el mítico Spartathlon.

Hoy tan solo me queda agradecer a mi familia y a mis amigos que siempre me ayudaron a cumplir mis sueños. También retribuir lo que hicieron conmigo ayudando a todos aquellos corredores que hoy quieren llegar  cumplir su sueño de llegar desde Atenas hasta Esparta. Por mi parte, no dejo de pensar en que algún día volveré!

.

.

Si te ha gustado este post y quieres apoyarnos para seguir creando contenido, pincha en el siguiente link y ayúdanos a mantener esta web funcionando

https://www.patreon.com/espiritulibre