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Badwater, Relatos, Running, Ultrarunning

LATINOAMERICANOS EN LA BADWATER 135

29 mayo, 2020

La Badwater es una carrera de 217km que comienza en el valle de la Muerte, a 85mts por debajo del nivel del mar y siguiendo una carretera pavimentada llega hasta el Mount Whitney, a más de 2500mts de altitud. El tiempo permitido para acabar la carrera es de 60 horas. Según sus organizadores esta es “la carrera a pie más dura del mundo”. Una carrera que ya es un clásico del calendario mundial de ultrafondo, evento disputado en la época más calurosa del año donde la temperatura llega a alcanzar unos 49Cº a la sombra. 

Dejamos dos pequeñas frases del gran Scott Jurek sobre esta dura carrera:

“Cuando llegué al valle de la Muerte, realicé una carrera de entrenamiento que me quemó hasta los pelillos de la nariz. Me sentía como si me estuvieran marcando el cráneo desde dentro con un hierro al rojo vivo”.

“Era una hora antes de medianoche, a 41 abrasadores grados, que asfixiaban hasta el alma”.

Si bien la historia de la Badwater está llena de relatos fantásticos y personajes increíbles, esta vez sólo nos enfocaremos en el desempeño de los atletas latinoamericanos.

Por: Pablo Casal

2003 Sergio Cordeiro, de Brasil fue el primer latinoamericano en completar las 135 millas de Badwater quedando en la 11º con un tiempo de 40:03:44hs.

2004 – El mexicano Adalberto Mendoza queda en 14º con 37:33:10hs.

2006María Lemus de el Salvador logra terminar la carrera y se convierte en la primera mujer latinoamericana en ser finisher de Badwater quedando en la posición 20º con un tiempo de 39:50:24hs. Mario Lacerda de Brasil, también completa la carrera.

2007 – El gran Valmir Nunes gana la carrera con récord del circuito en 22:51:29hs. Récord que perduró durante casi 10 años y fue batido en el pasado 2016. El mexicano Jorge Pacheco logra la 4º posición con 26:41:52hs. Otro mexicano, Adalberto Mendoza, queda en la 11º. Los brasileños Manoel de Jesus Mendes y Mónica Otero también logran completar las 135 millas. Tres brasileños y dos mexicanos finishers, récord!

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Valmir Nunes camino al récord de la prueba en 2007, refrescándose con el

típico rociador de agua que muchos atletas utilizan.

2008 – Por segundo año consecutivo un latino logra vencer en Badwater, el mexicano Jorge Pacheco con 23:20:16hs. 4º mejor marca de la historia de la carrera. Los brasileños Marcio Villa do Amaral y Joao Sacks Prestes, completan también la carrera.

2009 – Nuevamente y por tercera vez consecutiva, un latinoamericano queda en lo más alto de la clasificación! El brasileño Marco Aurelio Martins Farinazzo paró el crono en 23:39:18hs. Ganando así la prueba de ese año. El segundo escalón lo ocupó otro latino, el gran mexicano Oswaldo López en 24:36:07hs y su compatriota Jorge Pacheco con 28:23:16hs llegó en la 6º posición completando un TOP6 con tres latinos! Hecho histórico para la carrera. Sebastiao Guia Neto y Ariovaldo Trindade Branco, ambos de Brasil, también finalizan la prueba.

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Oswaldo Lopez, con la bandera Mexicana en 2009, su primer finisher.

2010 – Este año los mismos 3 atletas de la edición anterior han ocupado la mitad del TOP6 como en 2009. El mexicano Oswaldo López fue 2º con 25:05:38hs. El 4º escalón de la general lo ocupó el brasileño Marco Aurelio Martins Farinazzo con 27:56:10hs. Jorge Pacheco de México quedó en la 6º posición. Este año junto con Marco Aurelio, otros 4 brasileños lograron completar la Badwater, ellos son: Ariovaldo Trindade Branco, Marcio Vallar do Amaral, Wagner Ricca y Mónica Otero. Destacamos que por primera vez un atleta de Bolivia, Iso Yucra-Rivera, logra terminar las 135 millas de la Badwater!

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Pacheco, Farinazzo y Lopez, antes de comenzar la edición 2010. 

2011 – El mexicano Oswaldo López gana Badwater, después de dos 2º puestos consecutivos con una marca de 23:41:40hs. Juan Sánchez, también de México finaliza en el puesto 18º de la clasificación general con 33:09:46hs. María Lemus, quien fue la primera mujer latina en completar la carrera, vuelve a terminar la Badwater y cruza la línea de meta en 40:46:50hs.

2012 Oswaldo López, de México vuelve a subir al podio, este año en un 2º puesto de la clasificación general, cosechando un 1º puesto y tres 2º puestos en sus cuatro participaciones, impresionante! Su marca de este año fue de 23:32:28hs. El brasileño Marco Farinazzo logra un 7º puesto con 27:59:58hs. Juan Sánchez y Julio Cesar Ángel Andrade, ambos de México, consiguen terminar la prueba. Mencionamos que en este 2012, por primera vez en la historia de la carrera, un argentino consigue completar esas 135 millas y no es otro que el gran amigo y ultrafondista, Gerardo Re!

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El argentino y buen amigo, Gerardo Re, junto a su equipo

después de terminar la prueba en 2012.

2013 – Una vez más, Oswaldo López de México es el mejor latino clasificado, con un 3º puesto en la clasificación general con 25:27:03hs. Por primera vez, una mujer mexicana logra completar la Badwater, Nahila San Juan Hernandez con 25:27:03hs. Tres brasileños también completar la prueba, ellos son: Carlos Henrique Rufino Gusmao, Eduardo Calisto Silverio y Joilson da Silva Ferreira.

2014 – En la sexta posición encontramos a Juan Carlos Sagastume Bendana de Guatemala, primer atleta de ese país en completar la Badwater. Su tiempo: 27:59:57hs. Los Argentinos Christian Sebastian Colque y Juan Craveri también logran completar la prueba. Brasil consigue tres atletas en la línea de meta: Cristiano Marcelino y las mujeres Simone Valentín Austin y Solane Machado, primera vez que dos féminas latinas lo consiguen! Los mexicanos Julio Cesar Angel Andrade y Francisco Manzanares también completan la carrera. Mencionamos que por primera vez, un atleta de Puerto Rico consigue ser finisher, su nombre: Luigi Dessy.

Juan Carlos Sagastume Bendana_guatemala_2014

Juan Carlos Sagastume Bendana, con la bandera de Guatemala en 2014.

Simone Valentín Austin_2014

Simone Valentín Austin de Brasil finisher en 2014.

Solane Machado_2014

Solane Machado de Brasil, segunda mujer latina y brasileña finisher en 2014.

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Relatos, Running, Spartathlon, Ultrarunning

YIANNIS KOUROS – El dios del Ultrafondo.

25 mayo, 2020

La historia de Yiannis Kouros está plagada de récords, uno más impresionante que el otro. El griego fue, es y será, sin duda alguna, el mejor ultrafondista que ha visto este planeta. 

A continuación les contaremos dos pequeñas historias sobre este grande del ultrafondo mundial. El primer capítulo enfocado en el mítico Spartathlon griego y el segundo en la filosofía que caracterizaba al griego. 

 

Por: Pablo Casal

 

CAPITULO I (Spartathlon)

En en año 1981, Yiannis Kouros regresa a Trípoli de manera permanente y se le ocurre una idea, correr 100 kilómetros en esa ciudad. Su plan era salir desde el estadio local y recorrer cinco vueltas de 20 kilómetros en un circuito circular. Previo a su intento, Yiannis avisó al consejo de deportes para que enviaran algunos jueces con el fin de fiscalizar su carrera. 

“Sabía que no había otro griego que pudiera correr esa distancia y seguramente sería un récord nacional . Completé los 100 kilómetros en 7.35hs, pero ningún juez del consejo de deportes vino a verme correr”– dice Kouros al recordar ese momento.

Pasaron dos años y el griego leyó sobre un evento de ultrafondo de 250 kilómetros, que iba a tener su primera edición en 1983. El recorrido partía desde Atenas hasta llegar a la ciudad de Esparta. Yiannis pensó en apuntarse “tenía la confianza de que la completaría y que probablemente sería el primer griego….”

El 30 de Septiembre de 1983 Yiannis Kouros largó junto a otros 44 corredores el primer Spartathlon de la historia. En el kilómetro 42.5 ya había pasado a los dos primeros corredores (El yugoslavo Mouravil y el Inglés Fairbrother) y así continuo, en primer lugar, hasta llegar al final de la carrera, a los pies de la estatua del rey Leónidas. Su tiempo fue de 21:53:42hs.

El griego no sólo venció a todos los demás corredores, sino que le sacó tres horas de diferencia al segundo clasificado. Los organizadores esperaban al ganador alrededor de las diez de la mañana pero Kouros llegó a las 4.50 de la madrugada, justo cuando amanecía y con todo el mundo durmiendo. Incluso el alcalde y el obispo, a quienes tuvieron que levantar de la cama para que fueran a entregarle el premio.

Tardaron cuarenta y ocho horas en proclamar a Kouros oficialmente como ganador del primer Spartathlon, los organizadores ingleses creían que había hecho trampa ya que decían que era humanamente imposible recorrer esa distancia en 21 horas y 50 minutos.

Al año siguiente, en 1984, el griego volvió a participar del Spartathlon y esta vez, bajo la miraba de todos, llegó a los pies de Leónidas en 20:25:00, el mejor tiempo de la historia de esta carrera. Por supuesto, nadie estaba durmiendo.

Casi cuarenta ediciones lleva el Spartathlon y Yiannis Kouros sigue teniendo (y tendrá por siempre) los cuatro mejores tiempos en esta carrera:

  1. 1984 – 20:25:00hs.
  2. 1990 – 20:29:04hs.
  3. 1983 – 21:53:42hs.
  4. 1986 – 21:57:00hs.

En el año 2008 Scott Jurek, uno de los mejores ultrafondistas de la historia, en su plenitud física y mental hizo su mejor tiempo en el Spartathlon: 22:20:01hs. Veintitrés minutos por encima de la cuarta y peor marca de Kouros en esta carrera.

Para Scott Jurek, Kouros es: “Un atleta-filosofo según la tradición de la Grecia clásica. Sus resultados parecen provenir de una enorme energía de espíritu”

Yiannis creía que el Spartathlon debía ser emulando el recorrido total que realizó Filipides: Desde Atenas hasta Esparta, ida y vuelta con casi 500 kilómetros. El griego, en su forma particular de pensar, creía que era una vergüenza que habiendo carreras de mil millas en Australia, no se hiciera el Spartathlon con el recorrido total de Filipides. Cuando le preguntaron si se podría hacer la carrera, pero con etapas, Kouros contestó: “Filipides no corrió hasta Esparta y volvió a Atenas en etapas, lo hizo todo sin detenerse!”

 

Yiannis Kouros es un atleta-filósofo, es la Grecia misma representada en un hombre, sus mitos, sus dioses, sus tradiciones, su música y su bandera, esa que siempre ondeará en la mano del griego al terminar una carrera.

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MUJERES EN EL SPARTATHLON

25 mayo, 2020

En este artículo nos enfocaremos en la performance de las atletas femeninas dentro del mítico Spartathlon griego, como siempre en nuestros artículos, mostraremos unos gráficos e infografías para que visualmente sea todo más fácil de comprender. Como solemos decirles, si quieren ver los gráficos en su máxima definición, deben pincha la imagen con el botón derecho del ratón y abrirla en una nueva pestaña. Dentro de los gráficos y por supuesto, también del articulo encontraremos a todas las ganadoras de la historia, la cantidad de finishers féminas por año, por países y mucho más!

Por: Pablo Casal

La historia de las mujeres en el mítico Spartathlon comenzó a forjarse desde su primer edición en el año 1983. En aquel año, la atleta británica Eleanor Robinson fue la primera ganadora y única mujer en completar los 246km que unían Atenas con Esparta.

Siempre hubo, al menos, una atleta femenina finisher en la historia del Spartathlon, salvo en el año 1988 en donde ninguna mujer logro finalizar la prueba. En dicha edición, tan solo 21 atletas masculinos pudieron llegar hasta el final del recorrido.

Si analizamos nuestro gráfico con la performance de todas las ganadores del Spartathlon, veremos que la progresión de las mujeres viene mejorando con el paso de cada edición. Lo mismo sucede con la performance de las mujeres en el mundo del ultrafondo en general. La progresión es cada vez mejor y la distancia entre atletas masculinos/femeninos es cada vez menor en muchas competiciones.


(Abre el gráfico en una nueva pestaña para verlo en su máxima definición)

Volviendo al gráfico con todas las ganadoras del Spartathlon, veremos que la progresión de que hablábamos anteriormente se ve “empañada” por el tiempo de la ediciones de 1991 y 1999. También mencionar, aunque no lo veamos en el gráfico, que en la edición del año 2012, ganada por la británica Elizabeth Hawker fue el año en donde la performance entre atletas masculinos y femeninos estuvo casi al mismo nivel. Aquel año 2012, la atleta británica llego a los pies de Leónidas en la tercera posición de la clasificación general en un tiempo de 27:02:07hs, mientras que el ganador de aquella edición lo hizo con una marca de 26:28:19hs.

A continuación les mostraremos a todas las ganadoras del Spartathlon.

SPARTATHLON WINNERS

Helga Backhaus (GER) – 4 Victorias (1994, 1995, 1996 y 1997)

Mary Larsson-Hanudel (USA) / (SWE) – 4 Victorias (1984, 1985, 1989 y 1998)

Szilvia Lubics (HUN) – 3 Victorias (2011, 2013 y 2014)

Hilary Walker (GBR) – 2 Victorias (1987 y 1992)

Akiko Sakamoto (JAP) – 2 Victorias (2003 y 2007)

Kimie Noto (JAP) – 2 Victorias (2004 y 2005)

Sumie Inagaki (JAP) – 2 Victorias (2006 y 2009)

Katalin Nagy (USA) – 2 Victorias (2015 y 2016)

Zsuzsanna Maraz (HUN) – 2 Victorias (2018 y 2019)

Eleanor Robinson (GBR) – 1 Victoria (1983)

Waltraud Reisert (GER) – 1 Victoria (1986)

Anne-Marie Dequilhem (FRA) – 1 Victoria (1990)

Ursula Blasberg (GER) – 1 Victoria (1991)

Sigrid Lomsky (GER) – 1 Victoria (1993)

Annie Monot (FRA) – 1 Victoria (1999)

Hiroko Okiyama (JAP) – 1 Victoria (2000)

Maria da Silva Portela (POR) – 1 Victoria (2001)

Irina Reutovich (RUS) – 1 Victoria (2002)

Sook-Hoe Hur (KOR) – 1 Victoria (2008)

Emily Gelder (GBR) – 1 Victoria (2010)

Elizabeth Hawker (GBR) – 1 Victoria (2012)

Patrycja Bereznowska (POL) – 1 Victoria (2017)

En esta lista vemos que cuatro atletas de Alemania, Gran Bretaña y Japón han ganado esta mítica carrera. Países que, no es sorpresa, poseen una gran conexión con el Spartathlon. Esto representa, sumando todas las ediciones que estas doce atletas has ganado, más del cincuenta por ciento de todas las victorias en la historia.

Como punto final de este pequeño análisis de las ganadoras del Spartathlon y siempre hablando de la progresión de las atletas femeninas en esta carrera, contarles que dentro de las últimas siete ediciones se encuentran las seis mejores marcas de la historia. Impresionante!

Anteriormente les mencionábamos que Alemania, Gran Bretaña y Japón tienen una gran conexión con esta fantástica carrera. Eso nos lleva a nuestro siguiente gráfico, en el cual les mostraremos la primera atleta, de cada país, en lograr completar el Spartathlon.

(Abre el gráfico en una nueva pestaña para verlo en su máxima definición)

Por supuesto que la primera atleta británica en lograr lograrlo fue Eleanor Robinson en la primera edición de la carrera, en el año 1983. En el año 1986, la primera atleta alemana de la historia llegaba a los pies de Leónidas y en el año 1989, una atleta nipona realizaba la misma hazaña por primera vez. Los cuatro primeros países con atletas femeninos que lograron completar el Spartathlon fueron: Gran Bretaña, USA, Alemania y Japón. En el año 1998 y por primera vez en la historia tres atletas de diferentes países lograron llegar hasta los pies del rey Leónidas: Suecia, Irlanda y Polonia. En 2014, un nuevo hito volvió a suceder con cinco atletas finishers de nuevos países: España, Hong Kong, Australia, Brasil y Argentina. 

En las últimas dos ediciones, seis nuevos países han sido incluidos en este gráfico: Noruega, Nueva Zelanda y Paraguay en 2018. China, Israel y Letonia en 2019.  

(Abre el gráfico en una nueva pestaña para verlo en su máxima definición)

Pasamos a nuestro tercer gráfico en donde vemos la cantidad de mujeres, dividido por países, que han logrado completar el Spartathlon. Aclaramos que en dicho gráfico, solamente tomamos en cuenta un finisher por atleta. Por supuesto que Japón, Alemania y Gran Bretaña siguen demostrando su historia en esta mítica carrera. Se suma la USA a este gráfico, país que en el último año a superado a Gran Bretaña en cuanto a finishers. Un escalón más abajo encontramos países como Hungría, Finlandia, Francia o Polonia. Hablando puntualmente de Japón, con cincuenta y cuatro atletas en meta es, por gran diferencia, el país con más finishers femeninos de la historia. Recordar que solamente estamos contando un finisher por atleta, por lo que si sumáramos todos los finishers de todas las atletas niponas, el resultado sería impresionante, más de ciento veinte finishers.  El tamaño de los círculos representa, también, el numero de finishers, para que visualmente se distinga mejor la diferencia entre los países. Alemania es el segundo país con más finishers femeninas, pero con menos de la mitad que las niponas (24 atletas)

Como les contábamos anteriormente, a través de toda la historia de esta carrera, las atletas femeninas siempre fueron una parte esencial. Sin embargo, si observamos nuestro gráfico de las mujeres finishers del Spartathlon, veremos lo siguiente: Hubo que esperar diez ediciones de esta carrera para lograr ver a cinco atletas femeninas completar esos 246km (año 1992). Dieciocho ediciones pasaron hasta que diez féminas lograron completar la carrera (año 2000), eso son casi veinte años desde el primer Spartathlon en el año 1983.

Podemos decir que, viendo el gráfico, la edición del año 2007 es en donde, realmente, la performance de las atletas femeninas en el Spartathlon comienza a progresar de forma agigantada.

En las últimas cinco edición el numero de atletas femeninas finishers fue de 21, 35, 41, 26 y 39, algo que mirando el gráfico a simple vista, destaca sobre el resto de las ediciones de la carrera.

(Abre el gráfico en una nueva pestaña para verlo en su máxima definición)

Pensar que hasta el año 2004, viniendo desde el año 1983, nunca hubo más de diez mujeres en meta. Eso son veinte dos años, muchísimo tiempo, pero a partir del año 2005 hasta el 2012 notamos un cambio positivo en el gráfico, cada vez mas féminas lograban completar esta carrera. Ahora bien, vemos que dentro de esta progresión, en el año 2012 se cae el registro y tal vez, “arruina” un poco visualmente el gráfico. Pero debemos contarles que aquel año 2012 fue una de las peores ediciones del Spartathlon, sino la peor en cuanto al extremo calor y por supuesto que hubo récord de abandonos. Sin embargo, aquel año 2012 la atleta británica Elizabeth Hawker consiguió llegar a los pies de Leónidas en la tercera posición de la clasificación general, hito que hasta el día de hoy, nadie pudo igualar.

A partir de aquella edición del año 2012, en donde la británica hizo historia, el papel de las atletas femeninas en el mítico Spartathlon sigue creciendo con cada edición que pasa.

Utilizaremos la hazaña de la británica Elizabeth Hawker, como tejido conector a nuestro siguiente gráfico: Mujeres en el TOP 10 del Spartathlon.

(Abre el gráfico en una nueva pestaña para verlo en su máxima definición)

Por supuesto que lo logrado por esta atleta fue increíble, pero también debemos decir que no fue la única, ni la primera en lograr colarse en un TOP 10 de una carrera en donde, históricamente, los atletas masculinos tenían un rendimiento superior.  Volvemos el tiempo atrás y nos encontramos, como no podía ser de otra manera, con otra gran atleta británica, quizás la mas grande ultrafondista de esa región en la historia. Eleanor Robinson consiguió en el año 1983 (primera edición del Spartathlon) ser la primera mujer en completar los 246km y llegando en el puesto nueve de la clasificación general. Hubo que esperar cinco años (año 1987) hasta que otra británica, Hilary Walker, lograra entrar en el TOP 10 de la carrera.

La atleta alemana Helga Backhaus consiguió, en los años 1994, 1995 y 1996, algo que ninguna otra fémina ha logrado hasta el día. Entrar en el TOP 10 de la carrera por tres años consecutivos! Y si hablamos de logros, Helga es la única mujer que ha ganado el Spartathlon cuatro años de forma consecutiva, impresionante. También, es, junto con Mary Larsson-Hanudel, quien más veces ha ganado esta mítica carrera.

Volveremos a utilizar la dura edición del año 2012 como punto de referencia de nuestro siguiente análisis, por primera vez en la historia de la carrera, dos mujeres logran entrar en el TOP 10 de la clasificación. A los tres años, en la edición del 2015, volvemos a ver a dos atletas femeninas dentro del TOP 10, lo mismo sucedió en el año 2017. Sin dudas esto nos está indicando la excelente progresión de las mujeres en el Spartathlon. Si vemos el gráfico en su totalidad, nos daremos cuenta de que desde la primera edición en el año 1983, hasta previo a la edición del 2012, solamente diez mujeres habían logrado entrar en el TOP 10. Esos son treinta años de historia en el Spartathlon, mientras que en las ultimas siete ediciones encontramos a ocho atletas en el TOP 10. Una vez más y no nos cansaremos de decirlo, el progreso de las féminas, en estos últimos años, es increíble!

Como último punto, mencionar que nunca en la historia de la carrera, una atleta fémina había logrado superar el TOP 5 de la clasificación general. Sin embargo, en las ediciones del 2012, 2014 y 2015, encontramos a una atleta en el tercer puesto y dos atletas en el cuarto puesto, respectivamente.

(Abre el gráfico en una nueva pestaña para verlo en su máxima definición)

En nuestro último gráfico, les presentamos, a las ocho mujeres con más finishers de la historia del Spartathlon. No es de extrañar que dentro de las TOP8, encontremos a tres atletas japonesas y tres alemanas. Dejaremos este último gráfico en sus manos, para que lo vean y analicen detenidamente. Y por supuesto, admiren lo logrado por estas grandísimas atletas.

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Concluimos nuestro articulo de la misma forma que lo hemos comenzado, la mujeres y el Spartathlon siempre fueron de la mano y año a año la performance de las atletas ha mejorado. Esperamos que esta próxima edición, las féminas vuelvan a sorprendernos!

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MUJERES EN LA BADWATER 135

25 mayo, 2020

La Badwater es una carrera de más de 215km que comienza en el valle de la Muerte (A 85mts por debajo del nivel del mar) y siguiendo una carretera pavimentada llega hasta el Mount Whitney, a más de 2500mts de altitud. El tiempo permitido para acabar la carrera es de 60 horas. Según sus organizadores esta es “la carrera a pie más dura del mundo”, una carrera que ya es un clásico del calendario mundial de ultrafondo. El evento se desarrolla en la época más calurosa del año, donde la temperatura llega a alcanzar los 49Cº a la sombra. 

Si bien la historia de la Badwater está llena de relatos fantásticas y personajes increíbles, aquí solamente nos enfocaremos en el desempeño de las atletas femeninas.

Por: Pablo Casal

1987 – Primera edición de la prueba, que fue un desafío entre la USA y UK, la prueba (de 146milas) fue ganada por la gran ultrafondista británica Eleanor Adams-Robinson en 52:45:00hs, quien fue, también, la única mujer en participar y completar el primer Spartathlon de la historia en el año 1983.

1988 – Sólo tres atletas consiguieron completar las 146 millas, la 2º clasificada fue Linda Elam, con 61:47:00hs.

1989Barbara Alvarez y Angelika Castaneda, llegan juntas a meta como las ultimas clasificadas, en una edición donde sólo cuatro atletas lograron completar la carrera, dos mujeres y dos hombres.

1990Barbara Alvarez y Angelika Castaneda quedan en 6º y 7º posición de la clasificación general respectivamente con 39:27:00hs. Llegando juntas a meta. Sólo 17 atletas logran terminar la prueba.

Angelika Castaneda, año 1999.

1991Bonnie Boyer logra la 3º posición en la clasificación general 36:19:20hs. Barbara Alvarez y Angelika Castaneda vuelven a quedar en 6º y 7º posición de la clasificación general respectivamente, esta vez en 40:05:10hs. Tres mujeres en el TOP10. Solamente 15 atletas lograron completar la prueba.

1992-1993 – Ninguna femina logró completar las 135 millas. 

1994Judy Overholtzer logra la 7º posición en la general con 46:57:50hs. Sólo 16 atletas logran completar la prueba, tres de ellos son mujeres.

1995Judy Overholtzer logra la 3º posición en la general con 40:44:01hs. Lisa Smith queda en 4º posición de la general con 41:24:31hs. Sólo 16 atletas logran completar la prueba, tres de ellos son mujeres.

1996Judy Overholtzer logra la 3º posición en la general, por segundo año consecutivo, con 41:13:00hs.

1997Lisa Smith queda en 3º posición de la general con 37:01:00hs. Única mujer entre los 20 finisher.

1998Lisa Smith queda en 4º posición de la general con 37:01:00hs.

Lisa Smith, sonriente durante un tramo de la carrera, año desconocido. 

1999Angelika Castaneda consigue la 8º posición de la clasificación general con 36:58:00hs. Año de récord con 5 mujeres completando la prueba!

2000 – Irina Reutovich, de Rusia, queda en 5º posición de la general con 29:48:27hs. Nueves mujeres logran completar la prueba de un total de 49 atletas.

2001 – Anne Langstaff, con 40:13:40hs logra la 11º posición de la general.

Anne Langstaff, año 2001.

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SPARTATHLON 2019 – FEDERICO VITTAR

2 mayo, 2020

Federico es un atleta argentino, que pese a su corta carrera en el mundo del ultrafondo, ya posee en su palmarés el honor de haber estado en el mítico Spartathlon. Este atleta de la provincia de Santiago del Estero, junto a otros ocho compatriotas, consiguió en el pasado 2019 un récord inédito para los argentinos en esta gran carrera.

Aquí su historia

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Por: Federico Vittar.

Aún recuerdo, hace ya 6 años, al poco tiempo de completar mi primer maratón, escuchar sobre las carreras de 100km y luego descubrir el mítico Spartathlon. Para los que vivimos en el norte argentino y creo que para la mayoría que les tocó ir, hablar de esta carrera es hablar de Martín Córdoba (es de los amigos que más conoce sobre el Spartathlon). Es bueno conocer personas, como Martin, que aman y viven esta carrera como nadie.

En mi primer carrera de 100km, en el Ultramaratón Formosa 2018, conseguí la marca mínima para poder inscribirme. Al mes siguiente, en Bolivar, volví a correr 100km y de nuevo pude realizar una marca similar, pero esta vez, planteando la carrera de otra manera. Ese año estaba en mi mejor forma física, ya que por problemas personales no pude entrenar como quería, pero las ganas de competir y disfrutar siempre estaban.

Meses antes de la apertura de inscripción para el sorteo no pensaba hacerla, ya que me parecía apresurado por mi falta de experiencia en 24hs, pero recuerdo que Martin un día me dijo: “vos te inscribes, si sales bien y si no tienes doble chance el año siguiente”. Unos días antes de la apertura me llamó para recordarme que debíamos hacerlo en la semana y ahí dije ME INSCRIBO Y ESPERO.

Recuerdo el día posterior al sorteo, donde informaron el listado (me lo pasó un amigo Pablo Del Pino) yo no quería ni mirarlo, fijarme nada. Sin embargo, cuando vi mi nombre me invadió una gran emoción e incertidumbre, miles de preguntas juntas me vinieron a la mente. Me tomé una semana para pensarlo y asumir el compromiso, había que cambiar muchas cosas de cara al objetivo y una de esas era buscar un entrenador que me acompañe en el proceso. El primero que me vino a la mente en ese momento y con quien me comuniqué fue Fabian Campanini, de quien aprendí mucho y en cada sesión me hizo crecer y ganar confianza en mí mismo.

Llegué a Atenas el martes anterior a la carrera por la noche y lo primero que hice fue sentarnos a tomar unos mates junto con Manuel Méndez. Mucho calor y humedad nos esperaba para los días de nuestra estadía, yo estaba tranquilo y con mi mente enfocada en llegar, le tuve mucho respeto en cada entreno y solo restaba disfrutar de una carrera de distancia, que para mí en particular son más lindas que las competencias por horas.

Hablamos mucho con Fernando Petracci, que me tocó de compañero de habitación. No era la primera vez que compartíamos carrera y siempre fue muy generoso conmigo, durante todo el proceso siempre estuvo para ayudarme. Llego el jueves, envié mis cosas a los distintos check point (CP), charla técnica y el viernes temprano desayunar y subir al autobús que nos llevaba a la largada. Tranquilo y viviendo minuto a minuto muchas emociones, sabía que solo tenía que disfrutar de esta experiencia, estaba muy bien físicamente; solo debía ser prolijo, tener templanza y hacer lo que había planificado.

Largamos con una humedad tremenda, el calor durante el recorrido se hizo sentir (38°C más de 80% de humedad), había que cuidarse y llegar lo más entero posible hasta Corinto (CP22). Seguir con lo planificado para la primera mitad de la carrera. Fui impecable en los parciales, pasando los 42.2k en 4h13´, los 81k en 8h15´, para así llegar al km 124 (poco más de la mitad de carrera) en 13h48’; todo eso lo tenía en mi cabeza grabado. Recuerdo en el antiguo Corinto parar y disfrutar de una cerveza en el CP.

Las horas pasaban y la carrera se iba haciendo más entretenida, la noche caía junto a la temperatura y cambiaban las estrategias para seguir adelante, había que abrigarse, comer para recibir la noche en la montaña. Recuerdo cambiarme en el CP35 y comer unos fideos para comenzar a pensar en lo que sería la montaña que comenzaba unos kilómetros más adelante. Eran las 21hs y venía con un buen margen de tiempo ganado. Pasaron poco más de una hora de ese momento que recuerdo haber tenido una crisis entre la comida que no digería y el cansancio de las horas, esto me costó unos kilómetros de caminata y reencontrarme conmigo mismo para salir adelante, la capacidad para regenerarse en un ultramaratonista es la principal arma.

La media noche llegaba y me encontraba muy bien física y anímicamente, estábamos comenzando a subir previo al monte Partenio, recuerdo correr y reírme a cada momento, alentaba a los que caminaban en las subidas, hasta trataba de charlar y de entendernos (mi ingles era pésimo). A las 17h30 de carrera estaba en el km 159.5, miraba hacia arriba y se veían las luces rojas que señalizaban el sendero por el cual cruzar el Partenio, a esa altura de la carrera quedamos pocos y ya estamos dispersos (al menos en el rango de carrera que me toco ir). Así que lo pasabas solo y debías tomártelo con calma, la subida es lenta y trabada hasta llegar a la cima para encontrarte con el CP. Ahí comienzas el descenso (párrafo aparte merece este), piedras sueltas y bajadas empinadas hacían que sufra, ya que tenía poca experiencia en este tipo de terrenos.

Salías de la montaña, un poco de descensos por la ruta y comienza a amanecer, 25hs de carrera y llegando al km 195 (CP60) donde por error mandé zapatillas y medias, junto a otra ropa. Cambiarme las medias fue el peor error que cometí, ya que tenía ampollas y estas se hicieron sentir con el cambio. Pero solo me restaban 50 kilómetros y sabía que, aunque sea de rodillas, iba a llegar a la meta. El tiempo que ya había ganado (tenía casi 11hs para hacer esos 50 kilómetros restantes) me permitió que nunca se me cruce otra cosa por la cabeza que no sea terminar y disfrutar todo el recorrido que restaba. Sabía que se venían subidas interminables y yo apenas caminaba, ya que las ampollas estaban localizadas en la planta del pie y al correr me hacían sufrir horrores. Caminar y pensar como seguir era lo único que podía hacer, fue ahí cuando descubrí que podía correr y caer apoyando solo el talón (supervivencia y ganas de seguir se podría decir jaja).

Fueron interminables los últimos kilómetros, recuerdo las subidas, bajadas cortas y de nuevo subidas; trotando y caminando como podía, el calor se hacía sentir de nuevo y ya no podía comer casi nada. Tenía el estómago cerrado, pero igualmente siempre intentaba no descuidar la hidratación.

La meta estaba cada vez más cerca y yo no paraba de pensar en todos los meses de preparación, en cada entreno, en cada cosa que había resignado por ese objetivo que estaba tan cerca. Recuerdo que las lágrimas me cayeron en el CP70, donde yo había mandado la remera con la bandera de Argentina. Pero las lágrimas no te permiten correr, había q sacudirse y seguir. El momento más lindo fue desde la entrada a Esparta, en el CP 74 (había mandado la foto de mi hija para que llegue conmigo).

En mi mente estaban sus palabras que me había dicho la última vez que hablamos: “fuerza papá, yo correré contigo”, son cosas que nos tocan lo más profundo del ser, mirar para adelante y ya los niños con sus padres en la vereda esperando en bici o corriendo para acompañarte unos metros. No paraban de alentarte, recuerdo llegar al boulevard y disfrutar de esos 700 metros de calor humano, escuchar tu nombre y ver a Fabián Campanini, Fernando Petracci y Manuel Méndez metros antes de visualizar la estatua del Rey Leónidas. Esos 700 metros finales son algo que guardaré eternamente en mi mente.

Fueron 32h28´ donde disfruté cada segundo, nada hizo que distraiga mi atención del objetivo y así pude terminar la carrera pedestre más importante de mi vida. “Nada vuelve a ser lo mismo después de esta experiencia” (me decían los conocedores) y les puedo asegurar que así fue.

Muchos sueñan y tienen miedo a esta carrera, yo siempre le guardaré un respeto tremendo como a todas, pero la actitud con la cual la enfrenté me hizo atesorar momentos hermosos y únicos que hasta me rio al recordarlos, no me arrepiento de nada, gané experiencia 100%.

Gracias a todos los que me acompañaron y apoyaron, debía escribir la crónica para muchos amigos que me lo pedían y hoy siento que cumplí, ojala me toque estar nuevamente en esa largada y volver a disfrutar de esos hermosos 246km del mítico Spartathlon.

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ESCRITOS

POR QUÉ NECESITAMOS AVENTURAS.

25 abril, 2020

Por: Pablo Casal

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Para entender el porqué de la necesidad de tener y vivir aventuras, lo primero que debemos hacer es retroceder en el tiempo. Embarcarse en un viaje, un viaje mental que nos hará retroceder durante años y décadas. Cada uno de nosotros debe ir en busca de aquella primera aventura, cerrar los ojos e intentar descubrir cuál fue, buscar esas primeras sensaciones será vital para entender de qué estaremos hablamos a continuación.

En mi caso, tuve que retroceder en el tiempo casi tres décadas y volver hasta mi infancia. Estoy seguro que de pequeño viví muchas aventuras, pero lamentablemente no las recuerdo. Lo que si recuerdo, claramente, es mi primer sentimiento y las sensaciones de estar viviendo una. La emoción y la incertidumbre sobre que pasará más adelante. El no saber con seguridad que sucedería si tomaba el camino de la derecha y pasaba a la página 33 o si tomaba el camino de la izquierda y pasada a la página 20. ¿Saben de lo que estoy hablando?

Los libros de Elige tu propia aventura, fueron en mi infancia mis primeras aventuras, exactamente como en la portada de todos sus libros. Me parecían fascinantes y recuerdo que cuando elegía una opción que me conducía a la muerte, volvía hacia atrás y comenzaba un nuevo camino. Apuntaba todas las opciones posibles en una hoja, hasta conseguir leer todas las páginas y posibles finales del libro.

Aquellos fueron, genuinamente, mis primeros recuerdos y verdaderos sentimientos de aventuras. Esa emoción por saber qué va a sucedernos si tomamos uno u otro camino, el volver atrás y comenzar otra vez; revivir la historia pero tomando un camino distinto.

Ese sentimiento aventurero volvió a mi memoria, a mis recuerdos, algunos años después, pero esta vez no estaba leyendo un libro; estaba viendo una película.

Sin poder despegarme del televisor ni un milímetro, veía hipnotizado como un arqueólogo, con sombrero, chaqueta de cuero y látigo, se habría paso dentro de una tumba, esquivando trampas en busca de un tesoro perdido. Por supuesto que estoy hablando de “Indiana Jones” y para mí, ver esas pelis, eran verdaderas aventuras con todas las letras. La búsqueda del tesoro, los peligros y las trampas, analizar los mapas, jeroglíficos, pistas dejadas hace miles de años por esas civilizaciones antiguas y olvidadas. Todo me parecía fascinante y atrapante, de más está decir, que por aquellos años tenía claro lo que quería ser de mayor; arqueólogo como Indiana.

Esas son las primeras aventuras de las que estoy hablando y las vivía sin moverme de mi casa. Viendo la tele, dejando que mi imaginación volara y se metiera dentro de esas películas que tanto me gustaban. Siempre quise tenerlas y vivirlas como en las películas, como los chicos de Stand by me o los Goonies. Un grupo de amigos, un mapa del tesoro y un viaje a lo desconocido. Por suerte puedo decir que sí lo hice, tuve mis aventuras viajando al sur de Argentina con mis amigos, mochilas en la espalda, mapa en mano y a recorrer las montañas; recuerdos que por más que pasen los años nunca se olvidarán. Pero no siempre es necesario escalar montañas o sortear los peligros de la selva para vivirlas, como les contaba anteriormente.

Una de mis grandes aventuras fue hace muchos años y ni siquiera tuve que moverme de mi casa.

Allá por los primeros años de la década del noventa, mi hermano mayor estaba viviendo en el pequeño pueblo de San Martín de los Andes, en el sur de la Argentina. Cada tanto enviaba, por correo, una caja con ropa y cosas que ya no utilizaba para que mis padres se la guardaran hasta su regreso. Fue en una de esas cajas en donde encontré un libro, un libro viejo con la tapa muy gastada, casi ilegible y en un estado bastante derruido, pero en la primera página podía leerse claramente lo siguiente:

 El libro que encontré aquel verano de 1991 era El señor de los anillos, la comunidad del anillo. Ese libro destruido, en el fondo de aquella caja, representó para mí en aquel momento una total incógnita. A las pocas páginas me di cuenta de que iba a ser una gran aventura leerlo y no tardé demasiado en meterme de lleno en la historia, en ser uno más de esa Comunidad, vivir cada paso y emprender ese fantástico viaje hacia el monte del destino. La historia me atrapó tanto que faltando cinco páginas para terminarlo, me tomé un autobús hasta una librería y me senté en el portal hasta terminar de leer el libro. Después entré y compré los otros dos tomos de esta fantástica historia. No muchos libros tienen el poder de hacerte vivir una verdadera aventura al leerlos, pero sin dudas El señor de los anillos, fue algo realmente extraordinario y fantástico que marcó una parte de mi vida. 

El tiempo siguió su curso y descubrí con el running una nueva forma de vivir aventuras. Correr me dio la excusa perfecta para conocer lugares nuevos, gente nueva y vivir experiencias que nunca antes había vivido. Y si esos no son los condimentos ideales, no sé cuáles lo serán. Debo, también, gran parte de lo que soy, al simple hecho de mover un pie delante del otro. Tengo el placer y la alegría de decir que en muchas de esas aventuras conocí gente que al día de hoy son grandes amigos y aunque con algunos de ellos nos separa un océano, igualmente los sigo acompañando en cada una de sus salidas.

A veces pienso en grandes corredores como Scott Jurek o Kilian Jornet, al leer sus libros o ver sus fotos y creo que ellos nos están mostrando el camino. Sin dudas nos están mandando un mensaje, estos grandes atletas son los nuevos exploradores del mundo. Igualmente sé que no hace falta ser Kilian y subir al Kilimanjaro o ser Jurek y correr la Western States para vivir aventuras.

Siempre debemos plantearnos la posibilidad de vivir una, aunque sea pequeñita. A veces el simple hecho de salir a entrenar se puede convertir en una. Algunos días antes de salir de casa a entrenar, podemos mirar google maps, buscar un parque o una zona que no conozcamos o por la cual nunca hayamos pasado, marcar la ruta en el móvil, mirar los kilómetros y a la aventura!

Seguramente que en algunas ocasiones tendremos que parar para sacar el móvil, mirar el mapa y volver a arrancar, pero creo que eso es lo lindo y lo divertido de recorrer lugares desconocidos. Puede ser un simple entrenamiento o puede ser algo más, lo que tú quieras que sea.

Pero también debo decir que tardé más de cinco años en encontrar esa forma de vivir aventuras. Comencé a correr hace más de una década pero no fue hasta que me vine a vivir a España que comprendí realmente lo que significa correr para mí.

Para explicarles esto debemos, una vez más, viajar al pasado y contarles sobre mis orígenes. Contarles que no tuve la suerte de nacer en un pueblo en la Sierra, en la montaña o en el sur de la Argentina. Nací y crecí en la ciudad de Quilmes. Una ciudad que alterna, como casi todas las grandes ciudades de Buenos Aires, barrios en donde no había problemas y otros por donde era mejor no pasar. Correr en una ciudad con estas características implicaba tener ciertas precauciones antes de salir a entrenar. Sabía por qué barrios y calles podía correr y cuales debía evitar. También sabía que no tenía que sacar el móvil en la calle y siempre debía estar atento a mis alrededores. Estos y demás “condimentos” hacían que el simple hecho de correr fuese un poco más complejo, sin dudas que era una aventura, pero no de las buenas.

Desde el primer momento supe que me gustaba correr, pero sinceramente no sabía el por qué.  En mis primeros años pensaba que la velocidad era lo que más me gustaba, correr rápido es una sensación extraordinaria y adictiva. Pero pasado el tiempo esa emoción fue desapareciendo y me volqué en los kilómetros. Corrí maratones y carreras de ultrafondo de pista&carretera en donde hice muchos amigos que conservo hasta el día de hoy. Me parecía fascinante el poder correr durante horas y horas, aunque lo que más recuerdo de aquellos años no eran las carreras ni los resultados. Lo que más recuerdo de esos años corriendo en Argentina eran los viajes con mis amigos, la cena previa al día de carrera y lo divertido que eran esas aventuras. Pero debo confesar que cuando volvía a mi ciudad, todos aquellos malos “condimentos” que condicionaban mi día a día entrenando, lamentablemente, volvían a aparecer.

Los años pasaron, llegué a España y pude quitarme todos esos fantasmas de mi mente para, solamente, dedicarme a correr y disfrutar de los alrededores sin pensar en que podría pasarme algo malo. Aquí comencé a comprender porque me gustaba en realidad correr y lo que significaba para mí en esencia. 

Correr es el medio por el cual, cada vez que salgo de mi casa, puedo vivir una aventura.

Por una vida llena de aventuras, por sentir esa emoción, esa incógnita al tomar un nuevo camino o descubrir un nuevo sendero. Por vivir una vida distinta en cada una de ellas, ya sea leyendo libros, viendo películas, corriendo o simplemente caminando por calles desconocidas.

Crónicas, Relatos, Running, Spartathlon, Ultrarunning

SPARTATHLON 2019 – ALEX SANTIAGO LOPEZ

13 abril, 2020

Es un gran placer para nosotros, en espiritulibre.com.es, contar con la primer crónica de un atleta mexicano en esta carrera. Estamos hablando de Alex Santiago Lopez, quien tiene una corta pero vertiginosa carrera en el mundo del ultrafondo de pista&carretera. Ha participado en el último mundial de 100km, con su país México y por supuesto, en el mítico Spartathlon griego. La historia de Alex merecía ser contada y nos alegra que nos haya elegido para compartirla.

Aquí su historia.

Por: Alex Santiago Lopez.

La aventura como tal empezó hace aproximadamente cinco años, leyendo un artículo en donde hablaban de la carrera o una de las carreras más difíciles del mundo llamada Spartathlon. Una ruta, casi en su totalidad, de asfalto con una pequeña parte de montaña, pero el 98% en su totalidad era asfalto. Un reto muy pero muy demandante, la carrera comienza desde la base de la Acrópolis en Atenas y culmina a los pies de la estatura del gran rey Leónidas en Esparta, 246km de locura pero sobre todo de gran aventura y mucha adrenalina.

En México la cultura por el ultramaratón o ultradistancia se confunde, mucha gente cree que simplemente el hecho de superar un maratón o una carrera de 50km ya nos hace ultramaratonista y para mí, al menos, es una cuestión que va más allá de la cantidad de kilómetros. La ultradistancia o ultramaratón de ruta es, a mi entender, una lucha de mente/cuerpo y la sincronización total de estos dos componentes para poder lidiar con las adversidades. El poderte conectar y mantener un ritmo por muchas horas, incluso días. Ese es el verdadero reto y es en mi opinión la esencia del ultramaratón.

Hablar de ultramaratón, en mi país México, siempre lo asociamos de inmediato con la montaña. En muchas ultras en montaña, los ritmos pueden ser variados y más pausados. Dos maneras muy diferentes de ver a el ultramaratón, las dos maneras he experimentado y puedo decir que el ultramaratón de ruta es una auténtica lucha.

En mi locura por descubrir más de esta fascinante carrera decidí buscar más información. La inquietud por saber más y más había despertado, había nacido el deseo por querer buscar una posibilidad de soñar con ser uno de los pocos mexicanos en lograr esa gran hazaña. Comencé a leer artículos de los mexicanos, el pionero Luis Guerrero, Frankie Val (Francisco Valenzuela de Sonora), Iván Gean Dagnino Márquez de Sinaloa y Rubén Barrera. Cuatro mexicanos en la historia de aquella mítica carrera, sumando a un gran representante en la actualidad de México, Marco Antonio Zaragoza, actual poseedor de la mejor marca mexicana y ya con tres finishers en su haber.

Con el deseo de querer formar parte de esos grandes personajes, pero sobre todo de vivir ese gran sueño. Con el gran reto de culminar a los pies del gran Leónidas el Spartathlon, decido buscar la manera de como lograr la marca para poder entrar a el sorteo y así obtener el derecho a estar ahí . Busco información de cómo poder hacerlo (tiempo para calificar 100km en menos de diez horas) y me encuentro con el selectivo nacional Silvia Andonie en Monterrey, Nuevo León, México.

Esa era la única carrera en México avalada por la IAU que me podía dar el tiempo que requería para poder entrar a el sorteo y así poder tener una posibilidad de obtener una plaza para el Spartathlon. Ahí fue donde conocí a Marco por primera vez, hace ya tres años. Fue en esa misma carrera en donde por tres ocasiones distintas, intente lograr esa marca, quedándome corto sin poder lograr mi objetivo. En esa última ocasión, en el 2017, me frustre tanto que ya había decidido retirarme de las carreras. El trabajo de todo un año se había ido a la borda. El haber conseguido el segundo puesto en el nacional y quedado a unos minutos de mi objetivo no era suficiente. Pero dicen (me convenzo cada día más de que es así) que cuando algo es para ti aunque te quites y cuando no, aunque te pongas. Para mi sorpresa, me hacen la invitación para formar parte de la selección mexicana de ultradistancia para participar en el mundial de 100k en Svety Martín Na Muri en Croacia. Tenía que esperar un año más para mi cita con Leónidas, ya que primero tenía que ir a buscar mi oportunidad para poder conseguir mi boleto y fuese digno de ello. Tenía que ir a Croacia a conseguirlo y comenzó la aventura nuevamente, platicándolo con mi familia y mi fiel apoyo Arturo (de mi partición #ForEverTrail) emprendemos un plan de acción para poder asistir a el mundial y conseguir a como diera lugar la tan ansiada marca. Nos ponemos manos a la obra con una serie de rifas para recaudar los recursos y con la venta de mis botanas. Logramos armar el viaje a tierras croatas, el objetivo era claro, yo quería ir a el Spartathlon y eso se había convertido en el sueño de mi vida. No había día que no durmiera y pensara en poder estar ahí, llegando a los pies del mismo Leónidas .

El 14 de agosto del 2018 jamás lo olvidaré, ese fue el día que perdí a la que por seis años había sido mi compañera de vida. Un golpe tremendo para mí a unas semanas de irme a Croacia ya con casi todo listo. Me había quedado sin nada, literalmente, porque también en días posteriores a su pérdida se habían metido a robar a la casa y la habían dejado completamente vacía (hasta se llevaron las cortinas).  La tarjeta bancaria, que ocupe para recaudar todos mis fondos para mi viaje, la habían vaciado y no tenía ni un solo peso para ir a el evento en Croacia. Ya no tenía ganas de nada, pero como siempre mis amigos y mi gran apoyo Arturo me dieron el valor y apoyo que necesite. Y sin ganas de nada, ya no tenía ningún sentido para mí, me subí a el avión a cumplir con el compromiso. Me sentía tan comprometido con tantas personas que habían aportado para ese viaje que como pude, junto con mi gran compañera Fernanda Sandoval (otra seleccionada y mi inseparable amiga) fuimos a intentar conquistar ese mundial.

Totalmente desecho, el día previo a la carrera decidí cambiar el chip, porque en ese entonces sólo se me iba el tiempo en puro llorar. Con trece kilos menos y con muchos días sin poder dormir un sólo instante me dispuse a enfrentar esos 100km. No puedo decir que di lo mejor posible pero si di lo mejor que pude dar ese día. El 7 de septiembre del 2018 será inolvidable, contra todo y a pesar de todo logré mi marca, en un circuito muy pero muy difícil por las condiciones climáticas. Veía como caían corredores fulminados por el fuerte calor y en esos momentos yo me repetía en mi mente: “Alex si te sientes muy cabrón, ahora es el momento de demostrarlo, sé digno de estar aquí y has que todo valga la pena. No te quiebres cabrón, venga tú puedes”. Le gritaba a mi viejo que está en el cielo cuidándome, desde hace ya muchos años, «padre no me abandones ayudarme por favor, tú sabes cuánto deseo conseguir mi pase para ir allá”.

Mi tiempo final fue 9:28hs y con el conseguí lo que tanto anhelé. Contra todos los pronósticos lo había logrado, había conseguido mi marca para poder meter mi solicitud. Mi filosofía había resultado «los sueños son para cumplirse, cuesten lo que cuesten».

Con el paso de los meses y ya más tranquilo y psicológicamente más completo, emprendimos el camino. Día a día cobraba más fuerza, como el sueño que tanto anhelaba. Metí mi solicitud para ver si tenía la fortuna de ser un mexicano más en la historia del Spartathlon y con el registro 2537 estaba en la lista de sorteo (el cual se efectuaría el día 6 de marzo). El día previo del sorteo no pude conciliar el sueño, sabia y algo me decía que estaría ahí, que el trabajo de mucho tiempo por fin tendría su recompensa. Y así fue, por la tarde me mandó un mensaje Arturo diciéndome que lo había conseguido, que había sido uno de los 2 mexicanos seleccionados. No podía creerlo, pensé que estaba bromeando, no me caía el veinte. Por fin lo había conseguido, en ese momento no me importo nada más que el saber que lo había logrado había quedado el listado final, era uno de esos cuatrocientos corredores (eso aún no lo creo).

Pues manos a la obra, a comenzar los ahorros y la misma mecánica como cuando el mundial. Las rifas y la venta de las botanas para poder cubrir la cuota de inscripción y posteriormente el vuelo para Atenas. Pero para que todo valiera la pena, había que hacer un plan de preparación exhaustivamente y empezar mi entrenamiento para llegar lo mejor preparado y ser finisher, ese era el objetivo. Comenzamos a hacer distancia en asfalto, tiradas largas de 100km, desde indios verdes hasta Pachuca centro, en la laguna de Zumpango, en un circuito de 20km. Era mi patio trasero, el parque ecológico de los dinamos, eso sumado a más mis entrenamientos diarios de 19km. Levantarme a las cuatro de la mañana para sacar mis dos horas de entrenamiento y posteriormente irme a mi trabajo. Sacrificar mi horario de comida para entrenar y entrenar, después de una jornada de doce horas de labores, más un trayecto de tres horas más para llegar hasta casa, dormir un poco y repetir la rutina diaria. Pero yo era feliz y el objetivo era claro, estar en el Spartathlon. No iba a ir tan lejos en mi sacrificio para no conseguir ser finisher.

Los meses transcurrieron y como un cavernícola (siempre lo he dicho), me he ido transformando en lo que soy ahora. Los tutoriales en YouTube si sirven, aunado a ello conocí a la que ahora es mi apoyo incondicional, mi compañera, mi especialista en mi nutrición mi nutrióloga y pareja, Leslye Komukay (#komukaynutricion). Una buena nutrición junto con una buena preparación es muy importante y da excelentes resultados. Llego también #Runfitnessmx apoyándome con sus excelentes productos, todo lo necesario para mi preparación. Me sentía más fuerte cada día y ya no estaba sólo (aunque en realidad, nunca lo estuve porque forevertrail siempre estaba atento a mis necesidades y preparación).

Ahí está el comercial muchachos jajaja, comienzo a complementar mi preparación con carreras de larga distancia, la más significativa para mí, fue mis tradicionales 100 millas de villa del cabrón, que ese año se darían en la fecha de mi cumpleaños. Imaginando que por ser así este año sería el bueno pero no fue así, una caída antes del kilómetro treinta me haría una mala jugada y tendría que lidiar con el fuerte dolor durante casi todo el resto de la carrera. Todo raspado y bastante maltratado pude conseguir un 2° lugar y así tener que esperar un año más para intentar lograr el triunfo. Pero el objetivo era claro, cuidarme al máximo, no arriesgar de más y seguir con la preparación. Me quedaba satisfecho con mi resultado.

Entonces llega en el mes de julio y con él mi gran prueba de fuego, mis primeras 200 millas. Las que fuesen las primeras 200 millas de México, con el objetivo siempre en mente y con la incógnita de que me depararía. Cuidándome ya al máximo de una lesión que a estas alturas me pudiese dejara fuera de mi gran sueño, nos lanzamos a la aventura en el hermoso estado de Oaxaca México. En un principio dudé mucho en participar pero después de analizar bien la situación, decidí que la verdad no podía perderme esta primera edición. Agradeciendo siempre la invitación y el poder estar ahí a el organizador Jorge Abdala Marín a todos sus colaboradores y todos los oaxaqueños. Pero sobre todo a aquellos que participaron he hicieron posible esas primeras 200 millas de México. Gracias infinitas, ahí ganamos todos o yo así lo vi. Un servidor consiguió el segundo lugar, aunque en un lapso de la carrera analice seguir o detenerme, pero jamás he abandonado una carrera y ahí estuve a nada de hacerlo. Un fuerte hematoma en mi pie izquierdo en el kilómetro 140 casi me deja fuera, no quería arriesgar de más, el Spartathlon estaba a la vuelta de la esquina y una lesión ahí me dejaría fuera y no podría recuperarme. Esa noche vi tan mal mi pie que solté en llanto, pero me coloque una pomada y le pedí mucho a mi viejo que me ayudara. Del cansancio me quedé dormido por un par de horas y cuando desperté mi pie estaba como si nada, lo cual me animo mucho para poder seguir corriendo y conseguir completar la carrera. Estaba listo, sólo un par de entrenamientos largos para cerrar preparación y llegar a punto, lo demás se daría por añadidura pero físicamente estaba listo. Y psicológicamente esos logros había inyectado lo que necesitaba, confianza en mí y vaya que así fue.

Comencé a contar los días y las horas, estaba muy ansioso pero sobre todo muy emocionado. Estaba a nada de irme y supe que mi mayor motivación iría conmigo, mi hijo, iría conmigo. Su abuela le había dado su regalo de cumpleaños y era el acompañarme a la hazaña. Para mí fue más que un revulsivo, me sentí muy comprometido y tenía mucho miedo de fallar en algo que era tan importante para mí. Tenía miedo de que mi retoño estuviera ahí para ver a su padre, en el que consideraría el mayor de mis fracasos, pero no sería así ya que su mami también nos acompañaría. Vaya sorpresa para mí, yo sin ningún problema por ello ya que para mí es alguien importante la mami de mi hijo y el poder estar con su hijo en algo tan importante para el me llena de felicidad y así emprendimos el viaje.

La noche del 23 de septiembre salimos del aeropuerto de la ciudad de México, nuestro destino Atenas, Grecia. Pero antes tendríamos que hacer una escala de muchas horas en París y con poco presupuesto habría que adaptarse a las circunstancias. Dormir donde fuese, pues una noche en Paris nos costaba entre ochenta y cien euros. La patria estaba pobre pero muy feliz de poder emprender esa aventura, llegamos a París a las dos de la tarde y no podíamos desperdiciar la oportunidad de estar en ese bello país. Platicando con Ram y Silvia decidimos salir rápido del aeropuerto hacia la famosa Torre Eiffel, ya que habíamos brincado el charco que más daba, claro que sin perder nuestro vuelo a Atenas. Dicen que dios es grande y así lo creo, entre nuestra búsqueda de rutas en el metro y como movernos, nos encontramos a un grupo de mexicanos los cuales iban para Israel y estaban haciendo la misma escala que nosotros. Aprovecharían para salir también de tour y como clásicos mexicanos nos pegamos con ellos y nos fuimos en su autobús del tour. Muchas gracias al padre, porque era un sacerdote,  que no recuerdo en nombre y a todo el grupo que nos apoyaron para poder hacer el tour con ellos, por una moda cantidad muy accesible conocimos París. Ya con el tiempo bien corto regresamos al aeropuerto y pudimos alcanzar nuestro vuelo para Atenas a tiempo.

Súper felices y muy cansado pero sobre todo hambrientos porque ahorramos hasta lo mínimo y sólo hacíamos las comidas de los aviones. Llegamos a Atenas, para nuestra suerte, en el mismo vuelo iban los amigos paraguayos Kari Molina, Diego Piris y el gran Fabian Duarte el famosísimo YACA, un argentino de historia en el ultramaratón. De verdad que unos amigos, como se dice aquí en México, «atodisima madre». A ellos los esperaba Marco Antonio Zaragoza Campillo y por ende pues nos fuimos todos juntos a Atenas. Ya era la madrugada y había que descansar ya que ese mismo día, por la tarde, iríamos a instalarnos al que sería nuestro hotel de concentración en Glyfada. Ya un poco más descansados decidimos, el contingente mexicano ya con Marco como nuestro guía (yo la verdad, no sabía ni qué onda) decidimos visitar la Acrópolis, un relax antes de emprender la aventura no nos caería, nada mal esa tarde de relax .

Los nervios se apoderaban cada vez más de un servidor, llegaba la hora de ir al hotel/sede para la delegación mexicana, conformada por sólo tres integrantes: Iván, Marco y yo. Ver a las otras delegaciones, conformadas por muchos atletas, era triste pero a la vez muy motivante porque daríamos lo mejor y verían que estos mexicanos eran poquitos pero bien chingones y también cabrones. Ya instalados y compartiendo hotel con Irán, Estado Unidos y Japón, fuimos a recoger los números, le había llegado la hora el novato, ya estaba con número en mano y con lo que ahora guardo como uno de mis más grandes tesoros, las memorias del Spartathlon. Libro que sólo le entregan a los que van por primera vez, la memoria de 37 años de carrera estaba en mis manos y yo muy emocionado. Con el paso de las horas los nervios eran inminentes, Iván trataba de calmarme dándome sus recomendaciones y quien más que un experimentado que te comparta. Me dice: “Te va a ir bien mi Alex, tú eres mi campeón, eres un «León rasurado», Marco ya se la sabe, pero tú traes todo. Traes lo más importante, el espíritu y deseo, lo vas a lograr, ya lo verás. Pero algo muy importante: NO SALGAS CON TODO, RESERVATE porque si no la vas a hacer, ojo Alex NO TE VAYAS A REVENTAR”

Llego la hora de la charla técnica, la cena y descansar, lo cual no pude ni un instante, aparte de que estaba súper nervioso, los ronquidos de Marco no me dejaron (perdón pero tenía que decirlo) Dormía como bebé, pero roncaba como tráiler frenando con motor en autopista pinche cabrón no me dejo dormir nadita. Me levante a darme un regaderaso y prepararme con tiempo, no quería sorpresas. Ya listos el autobús nos esperaba para salir de nuestro hotel en Glyfada hacia la base de la Acrópolis en Atenas donde iniciaría nuestra aventura. Para esto ya la familia de Iván, su esposa, su mami y mi hijo y su mamá Silvia ya estaban esperándonos ahí en la salida con el nervio a tope porque no podía creer que estuviera ahí cumpliendo mi sueño. No pude llorar de la emoción, sólo me quedé en shock, fotos y más fotos y mi hijo viéndome a la distancia. Después se acercaron a desearnos éxito y comenzó la cuenta de 10, 9, 8 ….2, 1.

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100KM, Relatos, Running, Ultrarunning

HISTORIA DE LOS CAMPEONATOS DEL MUNDO DE 100KM – IAU

5 abril, 2020

La historia de los campeonatos del mundo de 100km comienza en el año 1987, en la ciudad belga de Torhout. Allí 271 atletas se presentaron en la línea de partida. 

Aquel primer campeonato del mundo de 100km fue ganado por el mejor ultrafondista español de la historia, Domingo Catalán. Segundo y tercero fueron otras dos grandes leyendas del ultrafondo europeo, el gran Don Ritchie y el francés Roland Vuillemenot.

La historia de estos campeonatos está llena de grandes proezas y fueron logradas por mitos del ultrafondo mundial. Una historia muy grande como para contarla con lujo de detalle en cada edición de estos WC-100km (Llevamos 30 campeonatos disputados)

Para que nuestro artículo sea lo más comprensible y entretenido de leer, nos basaremos en nuestros clásicos gráficos para contar la historia de estos campeonatos. También dividiremos el artículo, como siempre,  entre la performance masculina y femenina.

Como punto final aclararles que en este artículo nos enfocaremos, solamente, en la performance individual de los atletas masculinos y femeninos. Dejando para otro artículo, que publicaremos más adelante, la performance de los equipos (países/selecciones) en la historia de estos campeonatos del mundo de 100km.

PERFORMANCE MASCULINA INDIVIDUAL

Como les contábamos al principio, el español Domingo Catalán fue quien ganó el primer campeonato del mundo del 100km. Su marca fue de 6:19:35h y al día de hoy, pasados más de treinta años, sigue siendo la cuarta mejor marca en estos campeonatos. Increíble. Catalán volvió a ganar al año siguiente y es al día de hoy, el único atleta español con dos medallas de oro y de forma consecutiva.

Pasaron algunos años y el mundo del ultrafondo descubrió al gran brasileño Valmir Nunes, quien en el año 1991 se convirtió en el primer atleta latinoamericano en ganar una medalla de oro en un campeonato del mundo de 100km. Valmir también se llevó la medalla de oro en el año 1995 con una marca de 6:18:09hs; marca que sigue siendo el mejor registro en la historia de los WC-100km. Los años siguieron pasando y los atletas rusos siguieron coleccionando medallas de oro, con la excepción de algún iluminado que, tal vez, lograba arrebatarles alguna medalla.

Hasta este momento, año 2001, todos los campeonatos del mundo de 100km (13 ediciones) habían sido ganados por atletas europeos, con excepción de los dos campeonatos de Valmir Nunes. Pero en esta 14º edición y por primera vez, un atleta japonés se hacía con el primer puesto y la primera medalla de oro para Japón en estos campeonatos. El nipon Yasufumi Mikami había hecho historia con esa primera medalla de oro y lo más importante es que había abierto la puerta a lo que sería, en años futuros, un país potencia en el ultrafondo mundial.

Llegó el año 2003 y con él, la peor marca de estos campeonatos del mundo de 100km. El italiano Mario Fattore conseguía en Taipei llevarse el oro con una marca de 7:04:57hs. Esta fue su segunda medalla de oro consecutiva y por supuesto cuando nos referimos a la “peor” marca no estamos hablando de la marca en sí misma, que es excelente, sino que estamos hablando en referencia a todas las marcas ganadoras de la historia de estos campeonatos.

Al año siguiente, en 2004, el también italiano, Mario Ardemagni, conseguía poner el listón casi en lo más alto llevándose el oro con unos impresionantes 6:18:24hs. Tercera mejor marca de la historia de los WC-100km.

Con la entrada de los nipones en escena y la decadencia de los atletas rusos y franceses, el panorama de los campeonatos del mundo de 100km da un vuelco hacia una mirada más global y no centralizada en los atletas europeos.

Sin embargo, cuando parecía que los europeos perderían definitivamente el pulso contra los atletas del sol naciente, un italiano se abrió paso entre las cenizas y volvió a colocar a Europa en lo más alto de estos campeonatos. Estamos hablando, por supuesto, del mejor ultrafondista de la historia italiana y uno de los mejores del mundo. El gran Giorgio Calcaterra ganó su primer WC-100km en el año 2008, corriendo en su propio patio trasero en la Toscana. Calcaterra volvería a ganar el oro en los años 2011 y 2012, por aquellos años era el único capaz de enfrentarse mano a mano a los atletas japoneses.

En el año 2014, ya prácticamente en el presente, por primera vez un atleta americano se hacía con la medalla de oro en estos campeonatos del mundo de 100km. Tuvimos que esperar 26 campeonatos y casi 30 años para poder ver un atleta de la USA en lo más alto del podio. El atleta en cuestión fue Maxwell King con una marca de 6:27:43hs, campeonato que fue disputado en Doha.

Al año siguiente, en la ciudad holandesa de Winschoten, el sueco Jonas Buud volvía a poner al continente Europeo en lo más alto de un campeonato del mundo de 100km. Su marca fue de 6:22:44hs. Jonas también ha ganado otras cuatro medallas de plata en estos WC-100km y ha colocado, él solito, a su país Suecia, como el 7º país que más medallas ha ganado en la historia de los campeonatos del mundo de 100km.

En el  WC-100km disputado en el año 2016, en la ciudad española de los Alcázares, el atleta japonés Hideaki Yamauchi se llevó la victoria realizando la segunda mejor marca de la historia con 6:18:22hs. Tan solo 13 segundos más lento que la marca de Valmir Nunes del año 1995. Pasados dos años y con la llegada de un nuevo WC-100km en el año 2018, el japones Yamauchi volvió a consagrarse campeón del mundo de 100km y entrar, de esa manera, en el selecto club de los bi-campeones mundiales!

Hablábamos anteriormente que hacía ya muchos años que la hegemonía Europea había desaparecido de estos WC-100km y que ahora sí que eran realmente campeonatos del mundo de 100km. Para reforzar nuestra idea contarles que los últimos cuatro campeonatos han sido ganados por un americano, un europeo y un asiático respectivamente.

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